Grasa
Si a media tarde tu frente y tu nariz ya brillan como si acabaras de ponerte crema, probablemente tienes piel grasa. Produce más sebo del que necesita, y eso suele venir acompañado de poros más visibles.
Le van mejor las texturas ligeras en gel o fluidas, activos como la niacinamida y el BHA, y nunca saltarse la hidratación: una piel grasa deshidratada puede producir todavía más grasa.